viernes, 16 de marzo de 2012

Nada es tan cierto como la duda misma

¿Era probable? ¿Cabría alguna posibilidad? No lo podría saber ¿Podría haber sido de otra forma? Quizás, y de eso no me cabe duda...


Hay tantas maneras de encaminarse, que es allí donde nos encontramos presos de nuestra propia libertad, elegir nos hace esclavos,nos condena, siendo súbditos de nuestras mismísimas dicotomías y contradicciones que nos parten las posibilidades reduciéndonos a un miserable insecto sin otra alternativa de dejarse atrapar o huir, huir escurridizamente si es que no es cazado de un zarpaso en el intento. ¿Quién sabe? que alguien me diga si el augurio de nuestro destino  puede saberse de antemano, de todas maneras, no lo querría saber. Si me dieran a elegir, elegiríra no elegir , Elegir nos condena, elegir nos quita libertad. Nos recluta a una sola verdad, quedando fronterizos sin atrevernos ir más allá. Si me dieran a elegir, elegiríra no elegir y dudaría, dudaría más de lo que dudo, y me preguntaría más de lo que me pregunto, incursionaría en el umbral de lo que hay más allá de las respuestas, de las opciones, de lo que somos, de lo que tenemos, me zambullaría entre mis incertidumbres y vacilaría y cuestionaría y te cuestionaría.

La duda me hace bailar, me moviliza a buscar y andar, la duda es una ramera que deambula de pieza en pieza.
Soy una dudadora innata, dudadora ambivalente e infinita. Yo que me dejo conquistar por la duda agazapante que de nada pretende convencerme, yo que tanto dudo,  no puedo tolerar a los indudables presumidos, a las incipientes  respuestas, a los que pretenden la verdad, a los que aseguran severamente .
De lo único que no tengo dudas, es que 
nada es tan cierto como la duda misma. 










domingo, 11 de marzo de 2012

El día que tú no ardas de amor, muchos morirán de frío

La noche aún estaba despierta y me conmovió un escalofrío que súbitamente me  había recorrido el cuerpo de arriba a abajo perforando mis huesos.Una escarcha absurda había increpado la habitación dejandome enajenada y atónita ante tan descabellada y flemática helada que sin pedir permiso se me había metido entre las sábanas. Y era de esos fríos inescrupulosos que te rajan la piel y de a pedazos se te van cayendo los pellejos,de esos fríos que te dejan con temblores espasmicos casi convulsivos  y los labios morados como si estuvieran pintados , parece la sangre congelarse y las entrañas paralizarse. Era ese  frío que te deja perturbada  y suscita a lo mas cavernoso que mora en lo mas hipotérmico de tu interior   Ya casi me encontraba inmóvil, sucumbida ante los fantasmas escalofriantes de la noche que habían congelado los infortunios en un gran bloque de hielo arrojándolos encima  de mi pecho dejandome   petrificada. Aun seguí respirando y viendo el humo como salia en cada exhalación agonizante y frágil, mientras que el vidrio se empañaba del miserable despropósito de morir de frío en primavera. Continué unos minutos endurecida e intenté volver a conciliar el sueño, pero es que era ese frío que te zamarreaba poniéndote en guardia sin que puedas al menos parpadear. Era de esos fríos desquiciados y atormentados
No había escuchado quejarte del frío esa noche o parecía no impedir  tu sueño, nunca te percatarías de cubrirte  aunque el frío te este atrofiando los músculos, así que me acuné a tu lado para sentir un poco de calor de tu cuerpo exorbitante entre tu pecho tupido.
 Y allí te hallé, al costado de mi cama, perecido de vida, emanado hielo de tus poros, propagando escarcha en toda la habitación, con tu rostro pálido y el cuerpo entumido.

jueves, 8 de marzo de 2012

Moriré bajo una condición

Si hay algo que no puedo pedirte es una tregua, tal vez me hayas dado varias, y las he ignorado, aunque no lo creo, nunca das nada a cambio de algo, como buena usurera que eres y esta es la primera vez que estamos frente a frente y me encuentro suplicando a tus pies.  Te esperé algunas veces que vinieras, hasta que debo decirte que en algunos momentos fuiste mi única esperanza, y más que nunca cuando la languidez de la oscuridad me carcomía en la noche trémula y sola y las inmundicias, las inmundicias de los cajones empodrecían mi habitación, te desee como nadie lo podría haber hecho cuando se me venían abajo los pedestales que yo misma había trepado.
Quería que estuvieras presente, tanto, que hasta de cuando en cuando te soñaba. Te asemejabas a un ángel  salvador que me tomaba de un brazo y  me lanzaba lejos de lo pedestre, ajenos del dolor me sumías. Y otras veces te veía oscura, vengadora e injusta, allí no podía agudizar tu rostro pero alcanzaba a divisar una mirada impenetrable y algo maquiavelico entre tus entrañas.
 En un momento de desesperación, pensé en ir a buscarte, pero preferí que vinieras espontáneamente sola. 
 Solo una vez, tuve la sensación de que  llegarías, pero hoy estoy convencida que simplemente ha sido hasta la misma ilusión y paranoia frenética de  que por fin te aparecieras.
Pero paso el tiempo y me olvidé de tu persona, me costó debo admitirlo, es que era difícil no recordarte al escuchar hablar siempre a la gente de tus  calamidades,  con un respeto implacable, por supuesto, aunque algunos realmente parecían asustados o enojados al nombrarte.  Entendí  al fin que vendrías, era una certeza un poco incierta. De seguro que llegarías  pero no sabría cuando, es que eres la persona mas impredredecible e inexorable que nunca he conocido ni siquiera en mi vida, porque no existe en ella, es que estas tan muerta como la muerte misma que eres.  Todavía no vivo la vida, y quieres que muera esta muerte,que karma me arrastraré de mi otra muerte para que vengas tan despechada y atrevida de esta manera a burlarte de mi vida? Si hay algo que no he elegido en mi existencia ha sido  nacer y morir por eso entonces te suplico que al menos me dejes morir como yo quiera morir, así como me lo ha permito la vida vivir como he querido vivir.

sábado, 3 de marzo de 2012

PARANOIA


El silencio estaba haciendo mucho ruido esta tarde, ya se me había hecho intolerante de escuchar así que encendí la radio para apaciguar el sonido impetuoso y molesto de ese silencio angustiante.
¿Dónde se habrá ido? Me indague al voltear las sábanas sucias empapadas de semen acumulado que aun conservaban el olor desenfrenado a homicidios cautivos entre las rajaduras del colchón.
No debe estar muy lejos, pensé, ha dejado todas sus cosas aquí, y su ropa todavía está impecable en el armario, guardaré su cartera  por si regresa.
La voy a esperar, mientras cocinaré algo, aunque tengo el estómago un poco revuelto pero a lo mejor cuando ella vuelva  tendrá hambre, por las dudas se lo voy a dejar listo en la heladera.
¿Y si no viene? ¿Y si no regresa nunca más? No, no puedo perderla. Mejor saldré a buscarla. Sí, eso voy hacer, la voy a ir a buscar.
Vagaré por toda la ciudad hasta que la encuentre y cuando la vea la tomaré  fuerte de un brazo y me la traeré a la casa, todos los días me hace lo mismo, y siempre tengo que pasar la vergüenza de subirla al auto y tener que explicarle que eso está mal, que eso no se hace, que no puede irse sin avisarme, siempre la misma historia, pero yo no me voy a cansar de repetírselo hasta que ella entienda. 
Así que me acicalé y emprolijé y partí  a buscarla, iba bastante tranquilo de todas maneras. Amo a Melisa más que a mí mismo, y no cabría en mi la idea de que jamás vuelva, no la dejaré ir nunca y bajo ningún punto de vista voy a permitir que ella me abandone, la saldré a buscar cuantas veces ella me deje.
En eso  que doblaba una esquina, alcancé a verla, estaba parada esperando, estoy seguro que me debe haber estado esperando todo el día allí. Me detuve. Ella se acercó  con una sonrisa inmunda que me habían dado ganas de sacársela a puñetazos. No quería perder la calma, así que trate de simular sosiego.
Ella se subió como si nada al auto, sosteniendo esa risita incipiente, como queriendo convencerme de algo.

-Melisa ¿Dónde te habías metido? Le pregunté sin muchas expectativas

-Yo no soy Melisa. me dijo intrépida

-Te le pareces demasiado. Le contesté. Encima se hace la pelotuda me dije.

-Mmmm quizás. Pero de mi esta noche seguro que no te vas a olvidar.

Conducimos hasta la casa, ahí me iba a escuchar, no iba a dejar pasar por alto tremendo desplante.
Mientras se desvestía, no se daba la idea que esa noche se quedaría allí conmigo para siempre. Permanecería en mi vida aunque ella no lo quisiera. No toleraría de nuevo el ruidoso silencio que  me deja cada vez que Melisa se va.
Así que la  maté. Sí, la maté. No podrá escaparse otra vez a este amor que tengo hacia ella.
Y se me infla el pecho de orgullo al saber que tengo de nuevo a Melisa, es tan reconfortarle tenerla de vuelta en casa. Si no puedo tener su vida, pues entonces al menos debo tener su muerte. Yo sé que me ama también. La miro  allí, postrada en mi cama, tan delgada, entregada a mi amor, abocada a permanecer para siempre a mi lado.
Eso te pasa por no hacer las cosas bien Melisa, le aclare entre suspiros.
Pero comienza luego a hacer ruido el silencio de nuevo, es tan molesto que ya no lo puedo escuchar, encenderé la radio. Quizás haga algo de comer, pensé. Seguro que cuando vuelva Melisa tendrá hambre. Yo tengo el estómago revuelto, pero a ella le encantará que le prepare una porción de pastel de papa cuando regrese a casa.
Ya es un poco tarde, me percaté al ver la hora, mejor voy a buscarla, si, la voy a ir a buscar. Donde se habrá ido. Toda su ropa está aquí, no debe haberse ido tan lejos. Otra vez lo mismo con esta hija de puta, me indigné, esta noche me va a escuchar. Ya va a ver.


lunes, 27 de febrero de 2012

Da Igual

No recordaba si las últimas  tres noches había dormido, no era algo que le preocupaba, de hecho no estaba segura de haber dormido durante la ultima década de su vida. Tampoco recordaba si cinco, doce o cuarenta cigarrillos había fumado en ese día, daba igual.  El problema no era  no recordar cuando fue la última vez que se acostó con alguien, el problema era no poder recordar con quien, tampoco, digamos que  eso la perturbaba demasiado. Aunque al menos le hubiese gustado, por momentos, que un hombre la dejara con la memoria permanente  y perfumada con  el recuerdo desquiciado en su almohada cada noche y no pasaran desapercibidos en su boca ni en su habitación hasta terminar olvidados al día siguiente.
Daba igual, todo daba igual.

jueves, 23 de febrero de 2012

Crónica de una muerte anunciada

Cerró la puerta del frente y salió. Salio a la calle amortajando la mañana entre sus manos quebradizas y con sus zapatos a medio lustrar, a la calle incautada de ajenos que lo miraban al pasar, cual extranjero perdido en una calle principal. Era algo delgaducho, nunca cerraba del todo su boca, lo cual siempre generaba  una sensación expentante, como si estuviera por decir  algo. Su apariencia era algo vulgar, hombros caídos, corcuncho, medio pálido y sin afeitar. No era un hombre de muchas palabras, ni tampoco de pocas pulgas.
Cuando te lo cruzabas, hacia una mueca extraña con su boca en tono de saludo, la estiraba de un solo lado hacia un costado y a la vez tildaba la cabeza. Buenas tardes Don Fernando, le respondía estrechándole mi mano derecha, a la cual este nunca sostenía. Era algo raro.
Esa mañana había salido muy temprano, y no era su costumbre la matutina, el siempre asomaba su persona pasadas las 18. Pero ese día, salió, oculto y misterioso. Al cabo de unas horas, volvió a su domicilio con una caja debajo su hombro izquierdo, parecía venir de la oficina de correos. La encomienda no se veía muy grande. ¿Quien le mandaría algo a Don Fernando? nueve años viviendo aquí y jamás recibió ninguna correspondencia. Lucía algo medio contento - medio satisfecho esa mañana, algo raro de Don Fernando que siempre se mostraba ordinario y usual, casi disconforme todos los días.
Después de   la oficina de correos, había comprado un pastel que decía " Feliz Cumpleaños" con merengue, que lo dejo encargado para la tarde, pasadas las 18:00 y con una tarjeta de felicidades dirigidos a su domicilio: Isidoro Bouquet 86. Es el día de mi cumpleaños, preciso que sean puntual, hace mucho que planeo este dia y todo tiene que acontecer tal cual lo planee, recalco Don Fernando en la panadería.
Pasadas, las 18 llega al domicilio junto al pastel de merengue el servicio fúnebre. El portero no daba indicios que hubiera alguien en casa, pero Don Fernando no había vuelto a salir durante ese día. El pastelero resignado, dejo el pedido sobre un cantero de cemento y se largó. El de la funeraria, sin otro remedió, ingresó a la vivienda: y allí estaba el cuerpo de Don Fernando postrado en la silla del vestíbulo, con la encomienda desenvuelta  y el calibre 38 colgando de su mano izquierda.

martes, 21 de febrero de 2012

Y a lo mejor deberíamos ser un de vez en cuando
o un tal vez intercalado
y así te querría de a poco y de a ratos
y te besaría despacio
y te recordaría mejor

domingo, 19 de febrero de 2012

Darse cuenta



























Recuerdo que cuando lo supe, me incline sobre la orilla de la mesa y comencé a revolear los 

ojos de un lado al otro, como queriendo que algo entrara a mi cabeza.

Me descalcé los aluviones que me ahogaban los talones y no me dejaban avanzar.

Y por unos minutos la asfixia me trituraba la garganta ahogando mis palabras,sin poder respirar, sin nada que decir.

Alguien me había chitados los labios y callado el despertar.

Me tardo unos minutos en enderezar mi espina dorsal que me ha retorcido como un gusano 

en el suelo, ya no puedes hacer de cuenta que no te diste cuenta. y ella esta ahí, y lo sabes,

 y hasta tienes la sensación de escuchar su voz por encima de los hombros

Como no lo supe antes, pensé al desplumarme la oreja de tanta bulla estrepitosa que me 

había dejado con una sordera hipócrita 

Y aún con las pupilas tapadas me ceñí a ver lo que había delante de mi, algo borroso y  

amorfo que iba tomando figura a medida que se descorrían 

y se levantaban increpitas las verdades debajo de las losas agusanadas e incrustadas al 

acostumbramiento pagano y a lo poco honesto de lo que somos. Y ella sigue ahí, y te ves, 

sos vos. La pura verdad.









sábado, 18 de febrero de 2012

La vida inmune

Nadie había visto antes tremendo e inaudito espectáculo. Ni en ningún circo de la historia se había mostrado un número semejante como el de Argelia la inmune. Se pregonaba en todas las calles este fenómeno de tal magnitud.  Multitudes de personas, periodistas, médicos, traumatólogos, antropólogos y católicos iban a ver al show de Argelia la inmune.
 Se trataba de una mujer  que podías hallarla horas parada sobre un bloque de hielo, o sobre brazas ardientes que ni se inmutaba para nada, su rostro quedaba parpléjico  y ninguna expresión de dolor aparentaba.  Y sus manos podían ser atravesadas por dos agujas de tejer y sus labios martillados que ningún síntoma de dolor manifestaba, ni siquiera un apretón de ojos o de dientes que indiquen aunque sea el mas mínimo sufrimiento.  Se invitaba a alguno del publico al escenario para que corrobore que Argelia era real. Y en la última e imperdible función, antes que el circo se marchara al otro pueblo, la mas arriesgada de las demostraciones, aclárese función no apta para cardíacos y mujeres embarazadas, y como requisito esencial debía llevarse carnet de seguro medico y firmar un contrato en donde una clausula establecía que el Circo Maravilla S.A no se hacia responsable por los perjuicios que podía sugestionar tal número : Argelia era asfixiada y apretada por unas pesadas cadenas de hierro durante cuatro minutos y medio. Y ella sobrevivía  a esa terrible actuación, sin mayores sobresaltos y estupefacta  seguido de aplausos frenéticos de los espectadores atormentados y boquiabiertos.
Algunos la llamaban Argelia la invencible, y  otros Argelia la mujer Maravilla

Argelia así fue conquistando y maravillando a la gente y a investigadores. Luego de varias suposiciones y estudios, se declaró que Argelia padecía de inmunidad a la vida, enfermedad que sufren algunos quedando con el cuerpo anestesiado y adormecido  convirtiéndose exentos a la subsistencia, supervivencia y a cualquiera de sus derivados,dejándolos  sin sentir nada. Entumidos. Sin admiraciones ni sensaciones Argelia va inmune a la vida      

miércoles, 15 de febrero de 2012

Es absurdo. No te quedes a desayunar

- Te queres casar conmigo?

- Debería pensarlo. Esto es estúpido preciosa.
El otro día estuve con Osvaldo, sabias que se separo?  Me acuerdo que en su casorio llevabas puesto ese vestido de perlitas plateadas que te regale. Le pusiste azúcar al café? esta algo desabrido

-Si. Y como esta el?

- Divorciado, aunque al menos conserva la dignidad. Ella se fue con un primo del cuñado de Marta. Te acordas de Marta? Esa mujer de aspecto vulgar que siempre agitaba las caderas exageradamente cuando caminaba

- Osvaldo nunca me simpatizo. Siempre que venia a casa, después de cenar escarbaba sus dientes haciendo un sonido extraño al empujar los restos de comida con su lengua. (...)

- A veces pierde sus modales, pero es un buen tipo. Estas tortitas son de ayer?

- Sabes, la perra de la hija de Graciela ha tenido crías, pero no saben que hacer con ellos, su patio es pequeño y cuando salen a cenar al jardín huele a mierda y ni una planta sana le ha quedado ya. Estuve pensando en que seria divertido que tengamos un mascota, la casa esta tan vacía y además no tenemos plantas, no hay de que preocuparse.

- Nunca me gustaron las mascotas, de niño me mordió el perro del vecino. Además pasamos muchas horas fuera de casa, tendríamos que volvernos de los viajes  y de algún compromiso para darle agua al animal. Me alcanzas la manteca?

- A veces siento que soy tu mascota.

- Como es eso? Cuando queres, igual sos bastante perra, de eso estoy seguro, pero mi mascota?

- Sientes la obligación de volver de tus compromisos porque sabes que puedo llegar a morir de sed.

- Eso no es cierto. (...) Queres que te lleve a dar un paseo, estas algo paranoica  esta mañana

- Viste, viste que me tratas como si fuera una mascota. (...)

- Esto es suficiente.
.........
........
.........

-El miércoles es el cumpleaños de mi hermana, seria de buen gesto que la visitáramos por la tarde. No te parece?

- Los miércoles termino muy agotado cuando salgo de la oficina, además por la tarde solemos con Osvaldo ir al club, es mitad de semana, y así se hace todo mas corto.

- Se hace mas corto que?

- La semana. Además tus tías hablan gritando y tus sobrinos siempre me piden dinero. La comida es asquerosa y  se me impregna en el saco olor a tabaco

- Es cierto. Supongo que no se molestara si no vamos, ella sabe que no te agradan los eventos sociales. Con un llamado se conformara.

- No es tan grave. Los cumpleaños son aburridos.
A la noche del miércoles podemos ir al teatro. sera mas divertido

- Que hay?

- " Así estamos mejor" o algo así, lo anunciaron por la radio esta mañana. Ya el nombre es mediocre. Pero sera grata tu compañía, hace bastante que no salimos. Quedan mas tostadas?

- Nos casamos?

- Por civil o por iglesia?

- Por amor

- Deberíamos enamorarnos entonces primero

lunes, 13 de febrero de 2012

Autosinopsis

Con los ojos escondidos bajo la lluvia
Así estas
Eres como a esas personas que les gusta la zarzamora
o que se pasan horas contemplando un atardecer
sintiéndote poesía sin rima o una pintura abstracta
quizás, un soneto fuera de renglón, o un compás a destempo
Nunca te gustaron los conceptos ni los significados unívocos
y así eres de ambigua, indefinida e indecisa
eres un cronopio de viaje y a veces una esperanza recogida del rosedal
bailando, bailando como si nadie estuviera mirando
A ti te gusta estar así
que tus manitas se desenvuelvan espontáneas
y sentir como juega el viento con ellas cuando las asomas por la ventanilla
y si tuviera que dibujarte, atravesaría con colores el lienzo de par en par
porque así eres
Te gusta sentirte así
Libre
como una  hoja arrasada por la corriente
un clavel del aire sin que eche raíces en ninguna parte
como una planta salvaje que crece en lo mas absurdo e inalcanzable de un forestal
vas tan despreocupada que el viento ya no te despeina
A ti te gusta ser así
desafinando las melodías y desmenuzando lo implacable, casi burlándote de los que están esperando delante de ti.
 adornando con flores el mantel en compose a las servilletas
asomarte por la ventana para sentir el olor cuando comienza el otoño
y me gusta cuando no tienes nada para decir
y cuando saboreas  frambuesa, cierras los ojos y puedo sentir como los recuerdos mas vulnerables  e inocentes  irrumpen tu  memoria
y tu ingenuidad cristiana que solo aparece cuando tienes miedo
Te contentas cuando un brote florece entre las rendijas de dos baldosas en el medio de la ciudad
es fácil herirte pequeña, pareciera que estuvieras dentro de un cofre de cristal, trizado por supuesto
No has nacido entre los pastizales sin podar e impenetrables, allí en donde las alimañas se esconden
si no, que eres una pradera mezquina, con senderos transitables y notorios  que parecen nunca acabar
eres un horizonte desnudo, en donde alcanzas a divisar apenas lo remoto del sol
No necesitas esconderte, eres tan evidente como tu delgadez
Te gusta verte así
desafiando las tempestades que te sudan la espalda
sintiendo como el agua empapa las elocuencias de tus moradas que yacen en tu fuero mas intimo
y notar como la tierra se vuelve hormiguita debajo de tus pies
y el olor, el olor de la lluvia, que deja sembrando tus ideas mas recónditas
y ablandando las mas intransigentes
todas esas cosas que dicen los libros que no has leído,
la melodía de las  canciones disonantes,
lo versátil  en la inmutabilidad de este mundo
los besos que vienes ahorrando
la brecha entre dos opuestos
la insistencia por encontrarte
esa...esa eres tu pequeña
quien lo diría : Tu y nadie mas.


A mi no me lleven flores a mi entierro

A mi bisabuela Ines


Hay sensaciones que nunca mas vuelven a sentirse, o quizás sean sensaciones que sensacionalizan  un momento  y mueren, sin una oportunidad de reproducirse.

Recuerdo el sentimiento achacante que me desvanecía  cada año que viajábamos a ver a mis abuelos en la otra provincia. Cada vez mas cerca de llegar, el sentimiento lamentable se acrecía.Era como si a medida que nos íbamos acercando, un silencio nos invadía, todos sabíamos de que se trataba, recuerdo que mi madre se acicalaba con un lápiz de labio rojo delineando el sabor amargo iba desglosando un rosario entre sus dedos murmurando en silencio, dejaba soltar a veces un Ave María sin Gloria.

Todos bajamos del auto en penitencia, siendo concientes que no debíamos hacer un solo ruido, con mi hermano considerablemente, mirábamos con pena a mi padre, como si lo supiéramos.Nunca supe porque , pero la situación lo meritaba, y después de varios años de hacer lo mismo, obedientemente me quedaba en silencio, detrás de mi madre. Mi padre compraba flores en la puerta, y entrabamos con desdicha al cementerio. Camino al mausoleo, iba imaginando como habrían sido las vidas de los fallecidos, y si sus muertes habrían sido dolorosas, me preguntaba si sus familias aun lo lloraban,  y ese sentimiento de pena que me sofocaba cuando veía los ojos sufridos de algún retrato sobre el panteón  de algún difunto, y el desazón que me hacia un nudo en la garganta al ver sobre las tumbas  un florero vació, húmedo y con agua putrefacta de las lluvias. Mas de una vez, inocentemente robé una flor de un sepulcro para alguna tumba olvidaba.

Me pregunto ahora si recusitaria esta sensación cementera y esquelética  al volverme a topar con un parque de descanso o quizás haya muerto como tantas sensaciones lo han hecho y solo vería un espacio verde con placas gravadas y gente llorándole a un bloque de mármol con cara de circunstancia y de pésame de alguien quien mira.

domingo, 12 de febrero de 2012

Asi somos

Y si  nada es para siempre

Nada lo seria todo

la universalidad de los cosmos

la inmortalidad del pecado

lo infinito de la ignorancia

la invencibilidad de lo mundano

Seremos entonces nada

porque siendo nada ni nadie, lo seriamos todo

seriamos eternos

y con nada que perder
Me aterra la idea que me tomen en serio.

Y no hay nadie mas que yo que me conozca en serio.

viernes, 10 de febrero de 2012

Delirada Hormonal

Me imagino con rejas, como a las puertas y ventanas para resguardar, que igual entran, con mas esfuerzo, pero ingresan igual.
Me imagino con una clave de seguridad monitoriada con sistema de alarma y seguridad 24hs, pero los codigos son descifrables y lo demas corrompible y al igual entran.
Y yo que tengo el corazon a la vista, casi en el mostrador y no me lo roban

jueves, 9 de febrero de 2012

Juntando mis pedazos

Cuantos ocasos habian acaecido desde este ultimo atardecer, y cuantas primaveras habian pasado desde las ultimas flores.

Y las memorias olvidadas le pesaban los hombros amarradas de un mechon de pelo, se le iban trepando hasta la cabeza.

Se le adormecia la garganta tan solo pensar que el tiempo le pisaba los talones.
El retrato en su habitacion, estaba algo movida y le retumbaba algo entre las cejas que aun no podia desifrar.

Velo toda esa noche por los agujeros de su alma descocida, tantas palabras desencontradas le habian abofeteado la boca, pero ninguna pudo decirlas.

Asi que tomo un lapiz y un papel y las escribio. . Quizas de este modo alguien podia mirarlas y olerlas. Alguien podia hayarse sumido entre sus palabras abrazadas y contenidas.

Y de este modo continuo escribiendo, pensando para quien encuentre en sus palabras un aliento despavorido arrasador, para quien encontrase entre sus versos elocuentes la humedad de sus noches, y alguien sin importarle quien podria leerle la sublime volatilidad detras de sus palabras vestidas

sábado, 4 de febrero de 2012

Quiero dejar....

Y quiero dejar en el agua, el reflejo de mi rostro absorto y así se llevaría  el rio  algo de mi
y cuando se evapore, ser parte de las nubes.


Quiero  dejar en la tierra mis huellas  marcadas y así los caminos tendrían algo de mi
y cuando comience a llover, mis pasos los arrastre el agua por los surcos y  las rendijas  atravesando lo intransitable   de las ciudades, de  las calles,  hasta que mis trancos  se filtren y ser parte de la tierra.


Quiero dejar  escondidas  puñados de semillas   de centeno  detrás de cada árbol bonito  que vea, y así habrá puñados de mi por doquier  y los arboles tendrían  algo de mi, y cuando  los pájaros  posen su pico en cada puñado de centeno, seré parte de las aves.


Quiero dejar al pasar el bálsamo de mi sueños, así  el aire tendría algo de mi y cuando  alguna brisa  se estremezca y zarandee  mis sueños quietos y reposados, perfume  a la ciudad de anhelos  y ser parte del viento .




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jueves, 2 de febrero de 2012

Y nunca paró

Y el telefono sonó desquiciando el silencio  de mi habitación. Y detrás de esa llamada, aguardabas impaciente mi voz que te anestesiaba y a mi me agonizaba en cada tono que dabas.Tu no sabias que cada vez que me llamabas, mi cuerpo se enlanguecia, mi cara se tornaba pálida, mi piernas temblaban y mi vida quedaba arruinada.
Al atender, siento  pronunciar mi nombre con recogimiento y piedad

Yo respondo a tu nombre, asintiendo la contorsión implacable de la angustiosa opresión que inundaba mi pecho

- No soy nada. Mierda
Me lo aseguras entre sollozos y una respiración entrecortada

Te callas y esperas esperando nada en sigilo. Y el silencio nos invadió. No eramos nada, ni nadie, Y eso era todo. Yo del otro lado, apretaba fuerte mis labios para que no oyeras el vacilo de mis pensamientos

- Por que no haces alguna obra de caridad o algo así? Quizás  te sientas mejor.
Fue lo primero que pude soltar de todo lo que tenia atado para largar, pero era en vano cualquier cosa que dijera en ese momento, ni siquiera sabia ya que decir.

Vuelves a exclamar mi nombre, esta vez entre suspiros y agotado. Comienzas a lamentarte y me pides disculpas. Yo ya te había perdonado, pero insistías en que esta no era la forma de terminar las cosas.

Todos se ha aniquilado, no hay materia para transformar ni mejorar, pues ya que esta se ha agotado. Como la desesperanza de un ciego, como la absoluta y rigurosa afirmación de un católico fundamentalista,al igual que un fallo firme en la corte, o  el sellado de un contrato inexorable, como  un vaso vacio, como un jarrón trizado en miles de pedazos, como un repasador quemado, un pañuelo descartable o un papel escrito hasta en el ultimo renglón. Ya no hay espacio para nada. Es por eso que las cosas terminan y se acaban, ya no pueden permanecer ni prolongarse.Han ido muriendo  pausadamente hasta perecer en lo espeso de un ventarrón que se lo lleva hasta que se pierde de vista.

Balbuceas por unos instantes. La llamada llega a su culminación. Hasta que solo se oye el miserable pitido de la linea telefónica. Ycada noche siguiente se repetía sucesivamente  la misma conversación viciosa, en cada llamada me robabas entre las  ranuras del teléfono un pedazo de mi vida, y no te dabas nunca cuenta. Yo seguía apretando mis labios, mis manos, mi  lengua hasta que me atrofiaba y caía entumida a la cama, y no te dabas nunca cuenta de ello.
Hasta que el teléfono se desangro sonando, tu desesperación se propagaba en cada tono y podía escucharlo en cada llamada. Y mi buzon se lleno de nicotina enviciada, se humillo y se esclavizo a tu querer funesto, se colmo de propuestas indecentes, de desesperanzas los fines de semana, se atormento de preguntas y lamentos, se emborracho de whisky barato, de insomnio y noches en vela.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Efimera Belleza

Y cuando las raíces habían  quedado putrefactas y ninguno de sus pelos podía ya ni siquiera absorber la mas mínima gota de agua, su tallo tajado, tembleque  y quebradizo, se le era imposible poder sostener sus ramas flacuchentas en donde dejaban descolgarse a las hojas secas y amarillentas, envejecidas  y  crocantes.
Parecian equilibristas esforzándose para no sucumbir al suelo, y cualquier brisa que pasaba tímidamente a su lado, le hacia crujir los filamentos a la hoja invalida , dejándola seca y arrancándola súbitamente, esta va descendiendo en forma de zic zac , haciendo ochos en el aire hasta desplomarse con el piso, y en esos segundos pensaba en que hubiese sido de las plantas que crecían en el mar, arrasadas por las furiosas corrientes, aquellas que crecen escondidas entre los serruchos, sin poder pedir auxilio alguno, y las que nacen en la humedad de los hongos, empapadas de oscuridad, ablandándose hasta que se desvanecen, y de las únicas en sus especie, y las en peligro de extinción , y las que crecen entre las rendijas de algún valle.
Ya no había nadie que oliera su perfume, ni alimañanas que se posaran sobre sus  hazes, le habia llegado el ocaso.
Si tenia suerte, podria llegar a ser recojida amablemente por una señora quien se encargaría de su sepelio en una bolsa de plástico aunque generalmente eran aplastadas por la suela de goma de algún transeunte.



siempre hay alguien peor